Consejos de prevención
Proteger a su familia de los alérgenos puede ser más fácil de lo que imagina. A continuación le proporcionamos algunos consejos para combatir los alérgenos en el hogar:
Prevención de alergias
Los alérgenos más comunes (ácaros, polen, animales y hongos) pueden provocar alergias leves, moderadas o graves. Reducir la presencia de estos alérgenos puede ayudar a disminuir los síntomas.
Existen estrategias específicas para cada tipo de alérgeno.
Ácaros
Los ácaros son animales microscópicos de la familia de los arácnidos. Se alimentan de las células muertas de la piel que desprenden constantemente los humanos y obtienen el agua de la humedad ambiente. Crecen en ambientes muy húmedos y se reproducen con gran rapidez.
Los ácaros se suelen encontrar en la ropa de cama, alfombras, tapicerías, ropa vieja y peluches. Los ácaros son más pesados que otros alérgenos, de modo que se suelen depositar en las superficies en lugar de permanecer suspendidos en el aire. Esto hace que limpiar las superficies sea especialmente importante para reducir la presencia de alérgenos de los ácaros.
Cómo controlar los ácaros
- Limpie el polvo de toda la casa. El polvo de las superficies del hogar contiene todo tipo de partículas diminutas que en su mayoría se componen de células de piel humana. También se componen de excrementos y de restos de ácaros muertos. Limpie las superficies con un trapo humedecido en agua o solución limpiadora para evitar que el polvo pase al aire y se vuelva a depositar. Elimine los ácaros de las superficies con toallitas desinfectantes.
- Tire los trastos que no utilice. Son ideales para que se acumule polvo.
- Controle la humedad de la casa. Puede utilizar un higrómetro sencillo como los que venden en ferreterías o tiendas de menaje a precios asequibles. La humedad del aire de la casa debería ser del 40-50%.
- Si utiliza un aparato de aire acondicionado asegúrese de que dispone de un buen sistema de desagüe para evitar que el agua se acumule a su alrededor o en su interior.
- Pase el aspirador con frecuencia. Utilice un aspirador con bolsa de microfiltro de doble capa o con un filtro de partículas potente para evitar levantar polvo.
Los dormitorios
- Utilice ropa de cama a prueba de alérgenos. Si pone fundas a prueba de alérgenos en almohadas, colchones y canapés evitará que los ácaros entren y se reproduzcan en su interior.
- Guarde toda la ropa en cajones o armarios. Guarde la ropa de lana en bolsas de plástico con cremallera. Mantenga los cajones y puertas del armario cerrados y no guarde cosas debajo de la cama.
- Elija la ropa de cama concienzudamente. Evite las colchas de lana y los edredones de plumas: acumulan polvo con facilidad y no se pueden lavar con frecuencia. Tenga en cuenta que los edredones de plumas también pueden desencadenar alergias.
- Lave la ropa de cama cada semana. Lavar las sábanas, las mantas, las fundas de almohada y las colchas con agua caliente mata los ácaros y elimina los alérgenos.
- Coloque la cama alejada de conductos de ventilación.
- Compre peluches que se puedan lavar. No los deje sobre la cama y lávelos a menudo.
- A ser posible, evite los suelos enmoquetados o alfombrados. Para la habitación son más adecuados los suelos de madera, vinilo, linóleo o baldosa. Asimismo conviene retirar de la habitación los muebles tapizados, las cortinas que no se pueden lavar y las persianas de lamas horizontales, que acumulan más polvo.
Polen
Algunas plantas, principalmente las que tienen flores y son más coloridas, se ayudan de los insectos para transportar el polen a otras plantas. Otras, sin embargo, liberan el polen a la atmósfera para que sea el viento el que lo transporte. Es el caso de las plantas herbáceas, las gramíneas y los árboles. Este polen presente en el aire es el desencadenante de la alergia al polen, denominada también rinitis alérgica estacional.
Las plantas liberan polen en determinadas épocas del año, razón por la que las alergias al polen suelen ser estacionales. A diferencia de otros alérgenos presentes en el aire, el polen es muy ligero, por lo que puede viajar grandes distancias transportado por el aire. Si sale fuera o abre una ventana en épocas de polinización, se estará exponiendo al polen.
Fuentes habituales de polen alergénico
- Plantas herbáceas: ambrosía, artemisa, amaranto, cenizo, planta rodadora y llantén menor.
- Gramíneas: fleo de los prados, poa de los prados, sorgo de Alepo, grama, agróstide blanca, dáctilo y grama de olor.
Cómo evitar el polen
- Limpie las superficies a menudo para eliminar el polen que se haya podido depositar en ellas. Mantener las ventanas cerradas ayudará a evitar que entre polen en casa.
- Para evitar el polen es mejor no salir durante la mañana, sobre todo cuando hace sol y viento. Los días fríos y más húmedos suele haber menos polen en el ambiente. Cámbiese de ropa después de entrar en casa (no lo haga en el baño para evitar que el polen se disemine).
- Si hace calor, encienda el aire acondicionado en casa y en el coche.
- Evite la exposición a agentes irritantes como polvo, tabaco, humo, contaminantes atmosféricos, insecticidas en spray y pintura sin secar, dado que pueden agravar los síntomas.
- Seque la ropa en la secadora y no en un tendedero exterior.
- Puede ser conveniente instalar en casa un filtro HEPA (High Efficiency Particulate Air).
- Si sus síntomas son graves, puede utilizar una mascarilla filtrante contra el polen cuando tenga que salir.
- Haga coincidir sus vacaciones con la temporada de polinización de su lugar de residencia y elija destinos en los que el riesgo de exposición al polen sea menor, como la playa.
Alergias causadas por animales
Las personas alérgicas a los animales son especialmente sensibles a los gatos, perros y roedores. Los alérgenos de animales se encuentran en:
- La caspa animal (células muertas de la piel)
- La saliva (que puede pasar al aire cuando se seca)
- El pelaje
- La orina
- La paja, la arena o el serrín de la jaula (de ratones, jerbos, hámsters y cobayas)
También los caballos, el ganado, los conejos, los pájaros enjaulados y los productos fabricados con plumas o plumón pueden provocar alergias. Aunque no tengan animales en casa, las personas alérgicas pueden tener síntomas si se exponen a otros animales o a los alérgenos presentes en la ropa de sus dueños.
Cómo controlar los alérgenos de animales
- Bañe a su mascota cada semana. Pida a un miembro de su familia o a un amigo sin alergias que bañe al animal cada semana. Esto incluye a los gatos. Será más fácil si empieza con este hábito cuando el animal es todavía un cachorro. En el caso de los gatos, puede ser de ayuda premiarle con algo que le guste.
- Evite las moquetas y la tapicería. A ser posible, ponga suelos de baldosa, madera, linóleo o vinilo sin alfombras. Es conveniente deshacerse de los muebles tapizados, los cortinajes y las persianas de lamas horizontales y utilizar en su lugar muebles de madera con asientos y cojines lavables y persianas verticales. Asegúrese de que todas las superficies en las que se aposenta su mascota son lavables.
- Pida a algún miembro de la familia no alérgico que le ayude a limpiar las cosas de su mascota. Es importante cambiar a menudo la arena, la cama, la jaula y los enseres del animal para evitar la acumulación excesiva de alérgenos. Si tiene alergia a los gatos y tiene que cambiarle la arena, utilice una mascarilla.
- Utilice filtros HEPA. Le ayudarán a eliminar los alérgenos de animales presentes en el aire. Utilice un aspirador con filtro y coloque un filtro HEPA en el dormitorio.
- A ser posible, mantenga el animal fuera de casa. Puede hacerlo si vive en un clima cálido y su mascota es de una especie que puede vivir fuera sin problemas.
- Mantenga al animal alejado de alfombras, sofás, camas y sillones. Cuando esté en casa, es mejor que se quede en una estancia como la cocina. Proporciónele un lecho propio que sea cómodo y no le deje entrar nunca en la habitación de una persona alérgica.
Hongos y moho
Los mohos son microorganismos de la familia de los hongos. Crecen tanto dentro como fuera de las casas. Cuando crecen en grandes cantidades forman colonias y se pueden ver a simple vista.
Los hongos liberan semillas microscópicas denominadas "esporas" que son transportadas por el aire. Si estas esporas se inhalan pueden provocar alergias.
- Moho exterior: se encuentra en la corteza de los árboles, en la hojarasca, en el compost, en las gramíneas y los cereales y en las plantas muertas. Son más habituales en los meses de verano húmedos y cálidos.
- Moho interior: se encuentra en las zonas más húmedas de la casa, como el baño, la cocina o el sótano.
Cómo evitar las esporas de hongos
- Si en el jardín hay mucho moho pero necesita trabajar en él (cortar la hierba, recoger hojas secas, etc.) póngase una mascarilla.
- Mantenga baja la humedad del aire dentro de casa. No utilice humidificadores si no es absolutamente necesario. Pueden favorecer la proliferación de mohos y propagar las esporas presentes en el aire.
- Si utiliza un aparato de aire acondicionado procure que lleve un filtro HEPA para eliminar las esporas presentes en el aire.
- Asegúrese de que la secadora tiene un conducto de ventilación al exterior.
- Si se ha mojado, deje secar el calzado al aire antes de guardarlo. De ese modo evitará la aparición de moho en los armarios.
- Deshágase de libros y periódicos viejos y regale la ropa que no utilice.
- Deje la leña fuera de casa. La corteza puede tener moho.
Sótanos:
- Incorpore un aditivo antimoho a la pintura de espacios húmedos, como sótanos, y a las paredes de ladrillo visto.
- Arregle las filtraciones o escapes de agua en el sótano y retire inmediatamente los objetos y tejidos que se hayan estropeado.
- Si el sótano es húmedo, utilice un deshumidificador. Vacíe y limpie el deshumidificador a menudo. Aumentar la temperatura también puede ayudar a reducir la humedad.
- Inspeccione el sótano a menudo y tire cualquier objeto enmohecido.
- No coloque moqueta en un suelo de cemento.
- Inspeccione los cimientos y las canalizaciones del agua de lluvia para asegurarse de que desaguan correctamente, lejos de la casa.

