Etapas de crecimiento

Durante el primer año de vida los bebés crecen y se desarrollan a un ritmo vertiginoso. Aquí encontrará información específica para cada una de las etapas de crecimiento de su hijo.

Desarrollo psicomotor

Desarrollo psicomotorCada bebé crece a un ritmo distinto, pero existen ciertos hitos comunes de desarrollo durante los tres primeros meses de vida. Si su bebé ya ha cumplido tres meses, probablemente hará lo siguiente:

  • Reconocer los objetos, las personas y los sonidos que le son familiares y observar con atención las caras y los objetos en movimiento.
  • Sonreír al oírle hablar y volver la cabeza hacia los sonidos; balbucear e imitar algunos sonidos.
  • Elevar la cabecita y el pecho cuando se encuentra tumbado boca abajo y utilizar los antebrazos para apoyar el tronco.
  • Ejercitar las piernas "pedaleando" cuando está tumbado; empujarse con las piernas apoyando los pies cuando se le coloca en una superficie firme.
  • Llevarse la mano a la boca, dar manotazos a objetos colgantes y agarrar o sacudir juguetes de mano.
  • Divertirse jugando y llorar cuando el juego termina; imitar algunos movimientos y expresiones faciales.

Revisiones pediátricas

En niños sanos el programa de revisiones incluye una visita de seguimiento al mes y otra a los dos meses. Durante estas visitas el pediatra:

Visita de seguimiento de niños sanos: 1 mes

  • Pesa y mide al niño.
  • Comprueba la cicatrización del cordón umbilical y de la circuncisión (en niños varones).
  • Le administra la vacuna contra la hepatitis B (si no la ha recibido ya).
  • Le informa sobre el crecimiento y la adquisición de nuevas habilidades del bebé y sobre cuestiones a las que debe prestar especial atención.
  • Le asesora sobre pequeños problemas como la costra láctea, la dermatitis del pañal o un llanto exagerado.
  • Le pregunta cómo duerme y come el niño y sobre las deposiciones y el cambio de pañales.
  • Aproveche la ocasión para plantearle sus dudas y preocupaciones, incluidas las de tipo emocional.
  • Comente y discuta las mejores estrategias de cuidado del bebé al largo plazo.

Visita de seguimiento de niños sanos: 2 meses

  • Administra las primeras vacunas al bebé.
  • Comprueba su peso.
  • Le pregunta sobre los progresos del niño en relación con la vista y el oído y sobre la adquisición de nuevas habilidades.
  • Le informa sobre la adquisición de nuevas habilidades del bebé y sobre cuestiones a las que debe prestar especial atención.
  • Le asesora sobre pequeños problemas como el tratamiento de la costra láctea o la dermatitis del pañal.
  • Le indica cómo tratar afecciones leves en el hogar como la fiebre producida por una vacuna.
  • Comente con el pediatra los temas que le preocupan como la vuelta al trabajo, la lactancia, las salidas con el bebé o la depresión.

Bienestar y seguridad

Es importante que piense en todo momento en la seguridad del bebé, tanto en casa como fuera de ella.

  • Lavado de manos: antes de tocar al bebé hay que lavarse bien las manos.
  • Protección contra los gérmenes de las superficies: es aconsejable desinfectar las superficies en las que pueden existir grandes cantidades de gérmenes patógenos, como la del cambiador. Después de desinfectarlas, aclare bien las superficies que vayan a entrar en contacto con el bebé.
  • Muerte súbita: acueste al bebé en la cuna SIEMPRE boca arriba para evitar el síndrome de la muerte súbita del recién nacido.
  • Cambiadores: el cambiador debe contar con una barrera de al menos 5 cm de altura en todo su perímetro.
  • Tronas: asegure siempre a su bebé con el cinturón de seguridad tanto en la trona como en otros asientos.
  • Juguetes: lea siempre la etiqueta para asegurarse de que el juguete es adecuado para la edad del niño. No compre juguetes que contengan piezas pequeñas o puedan provocar asfixia.
  • No deje al bebé solo en ningún momento, aunque solo sea un segundo. Incluso los recién nacidos se pueden dar la vuelta. Tenga especial cuidado al cambiarle el pañal o bañarlo.
  • No zarandee nunca a su hijo recién nacido. Los músculos cervicales de los recién nacidos son muy débiles y no pueden sostener la cabeza. Las sacudidas pueden causar daños cerebrales y provocar trastornos del desarrollo.