Hacemos más por la salud de las futuras mamás
Cuando se espera un hijo se tienen muchas preguntas. Descubra formas fáciles de organizarse y preparar su casa y su familia para la llegada del bebé.
Mantenerse sana durante el tercer trimestre
La importancia de la asistencia prenatal
La alimentación
El descanso y el ejercicio
El reposo en cama
El ejercicio
Mantenerse sana durante el tercer trimestre
El tercer trimestre conlleva una enorme actividad. Hay que prepararse para recibir al pequeño en casa y hay que seguir disfrutando de la recta final del embarazo con salud y tranquilidad.
La siguiente información está pensada para responder todas las preguntas que pueda tener, ayudarle a preparar la llegada del bebé y preservar su salud durante los últimos meses de embarazo.
La importancia de la asistencia prenatal
El objetivo de la asistencia prenatal es monitorizar la evolución del embarazo y detectar posibles problemas para usted o su bebé antes de que sean graves.
- A finales del tercer trimestre, si su embarazo evoluciona normal y es de bajo riesgo, es probable que vea a su médico una vez a la semana.
- Una mujer con alguna enfermedad crónica o con un embarazo de alto riesgo es probable que acuda más a menudo.
Hable con su médico
Durante el embarazo, el cuerpo experimenta cambios y transformaciones. Y con el parto a la vuelta de la esquina, es normal que surjan un montón de preguntas.
- Sabemos que no siempre es fácil hablar con el médico, sobre todo cuando sus síntomas o preguntas son un poco embarazosos o personales o cuando piensa que se está preocupando demasiado.
- Piense que su médico probablemente ha escuchado esas preguntas o visto esos síntomas en otras pacientes y que lo más importante es que usted se sienta cómoda y confiada a medida que se acerca el gran día.
- Todo lo que pasa en la consulta es confidencial. Su médico no puede contar a nadie lo que usted le explica sin su permiso. Puede contarle con toda confianza a su médico si fuma, toma alcohol o drogas, o si alguien en su vida la amenaza o maltrata.
Su médico necesita saberlo todo sobre usted y su estilo de vida para poder proporcionarle la mejor asistencia a usted y su bebé.
Informe a su médico
Es importante que mantenga a su médico informado de lo que le sucede durante todo el embarazo, incluido el tercer trimestre. Si padece cualquiera de estos síntomas, comuníqueselo a su médico:
- Dolor de cualquier tipo
- Dolor cólico intenso o contracciones uterinas cada 20 minutos
- Sangrado vaginal o pérdidas de líquido amniótico
- Mareos, desmayos o dificultad para respirar
- Palpitaciones o taquicardia (el corazón late muy rápido)
- Náuseas constantes y vómitos
- Dificultades al andar
- Edemas (hinchazón de articulaciones)
- Reducción de la actividad del feto
Recuerde en todo momento: no importa si hace muchas preguntas o expresa muchas preocupaciones. Su objetivo y el de su médico es que tenga un embarazo sano y pueda disfrutarlo.
La alimentación
Desde el punto de vista nutricional, su prioridad durante el embarazo es comer sano para proporcionar a su bebé y también a usted los nutrientes necesarios. Una buena dieta incluye proteínas, carbohidratos, grasas, vitaminas, minerales y mucha agua.
- Elija lo más adecuado de cada grupo de alimentos.
- Encuentre su equilibrio entre la comida y el ejercicio físico.
- Procure que sus calorías procedan de alimentos nutritivos.
- Coma la cantidad diaria recomendada de cada grupo de alimentos:
- Cereales
- Vegetales
- Fruta
- Lácteos
- Carne/Aves/Pescado/Legumbres/Huevos/Frutos secos
- Aceites
- Calorías discrecionales
El descanso y el ejercicio
Dormir lo suficiente
Durante el tercer trimestre muchas mujeres tienen problemas para conciliar un sueño profundo y dormir toda la noche. Esto es así porque a medida que el feto crece es más difícil encontrar una postura cómoda para dormir. Además, seguramente su médico le habrá recomendado que duerma de lado, lo cual puede resultar difícil si siempre ha dormido boca abajo o arriba. Los ardores de estómago o el estreñimiento típicos de esta etapa del embarazo también pueden interferir en el sueño.
Estrategias para conciliar el sueño
Durante el día:
- Suprima el consumo de bebidas con cafeína como la cola, el café y el té, especialmente por la tarde/noche.
- Evite tomar mucho líquido o comer muy abundante poco antes de ir a dormir.
- No haga ejercicio justo antes de ir a la cama.
- Intente ir a dormir y levantarse cada día a la misma hora.
- Haga siestas cortas (30-60 minutos) durante el día para recuperar horas de sueño.
- Vaya a clases de yoga o aprenda técnicas de relajación para quitarse el estrés del día. (Comente primero con su médico cualquier nueva actividad física que desee realizar.)
- Si las preocupaciones no la dejan dormir, hable con otras futuras mamás (de la clase de preparto, por ejemplo) o haga una lista de preguntas para planteárselas a su médico en la siguiente visita.
Por la noche:
- Intente ponerse de lado con las rodillas dobladas. Esta es probablemente la postura más cómoda para el tercer trimestre.
- Pruebe con varios cojines para encontrar la postura más cómoda. Pruebe a poner uno debajo del abdomen o entre las piernas.
- Si se despierta por un calambre en la pierna, presione fuertemente el pie contra la pared o póngase de pie sobre esa pierna. (Asegúrese también de que toma suficiente calcio, ya que éste reduce los calambres en las piernas.)
Si a pesar de todo no puede dormir, suele ser mejor levantarse y hacer algo que empezar a dar vueltas. Lea un poco, escuche música, mire la tele o ponga al día su correo. Con un poco de suerte, puede que le venza el cansancio y que pueda dormir un rato.
El reposo en cama
En algunos casos puede que su médico le prescriba reposo en cama. Esto significa que tiene que reducir su nivel de actividad y descansar, generalmente en la cama. El reposo en cama puede ser de dos tipos:
- Reposo en cama absoluto: no puede abandonar la cama por ninguna razón; necesitará asistencia y cuidados. En algunos casos puede que se le permita levantarse para ir al baño.
- Reposo en cama relativo: por lo general, se le permite descansar en el sofá, en la cama o en posición sentada, aunque no puede tener relaciones sexuales, hacer ejercicio o levantar peso. En algunos casos puede que sólo tenga que reducir su nivel de actividad y descansar en la cama de vez en cuando.
El reposo en cama puede ser un engorro porque altera muchas facetas de su vida. Pero piense que este reposo es muy importante para que el feto se desarrolle sin complicaciones si existe algún tipo de riesgo en el embarazo. El reposo en cama reduce la presión sobre el feto y aumenta el suministro de oxígeno y nutrientes, al tiempo que mejora su presión sanguínea y el funcionamiento de sus órganos.
Si su médico le ha prescrito reposo en cama, hable a menudo con él para comentar su evolución y saber si puede flexibilizar o terminar el reposo.
El ejercicio
Hacer ejercicio durante el embarazo:
- Alivia las molestias, la fatiga y los dolores varios del embarazo, incluido el estreñimiento y las varices.
- Aumenta la circulación sanguínea en la piel, dándole un aspecto sano y saludable.
- Acelera la recuperación después del parto.
- Refuerza y tonifica las abdominales, la espalda, los muslos y los glúteos mejorando la postura.
- Reduce el riesgo de presión sanguínea elevada durante el embarazo.
- Ayuda a prevenir o controlar la diabetes gestacional.
- Mejora el sueño.
- Protege/refuerza sus articulaciones.
- Evita que gane demasiado peso y le ayuda a recuperar la figura que tenía antes del parto.
- Mantiene su corazón, sus huesos y su mente sanos.
Consulte siempre con su médico antes de iniciar cualquier tipo de ejercicio durante el embarazo.
Ejercicio recomendado
- Ejercicio de bajo impacto como yoga, pilates, andar, nadar, bailar o hacer bicicleta.
- Clases de aerobic o yoga especiales para embarazadas.
Ejercicio que debe evitar
- Aquellos en los que pueda recibir algún golpe en el abdomen.
- Aquellos en los que se pueda caer.
- Levantamiento de pesas y abdominales (después del primer trimestre).
- Submarinismo.
DETENGA INMEDIATAMENTE EL EJERCICIO...
... y llame a su médico si nota:
- Mareo o dolor de cabeza
- Dolor en el pecho
- Dolor en el abdomen o contracciones
- Dolor en la pantorrilla o hinchazón
- Visión borrosa
- Pérdidas vaginales de líquido o sangre
- Reducción de la actividad del feto

