Todo a punto para la llegada del bebé
Cuando se espera un hijo se tienen muchas preguntas. Descubra formas fáciles de organizarse y preparar su casa y su familia para la llegada del bebé. En Dettol sabemos lo que significa un acontecimiento de este tipo y queremos ayudarle a tener su casa limpia y lista para recibir al pequeño.
Para que su bebé crezca sano
En la primera infancia conviene estar preparados para hacer frente a enfermedades y emergencias y vacunar al pequeño para ayudarle a crecer fuerte y sano.
Fiebre
Tranquiliza saber que en niños sanos la fiebre no suele ser un signo de enfermedad grave. De hecho, suele ser un mecanismo de defensa del organismo contra las infecciones. No obstante, hay que controlar la evolución de la fiebre en todo momento, sobre todo si es alta, dado que podría provocar problemas como la deshidratación y hacer que el bebé se sienta molesto e inquieto.
- Por medio de la fiebre el organismo eleva su temperatura interna como mecanismo de defensa contra una infección o enfermedad.
- Para controlar la temperatura corporal del bebé hay que aprender a usar un termómetro.
Lea detenidamente las instrucciones de uso del termómetro. Por razones de seguridad y para garantizar que el termómetro no se mueve no deje nunca el bebé sin vigilancia mientras le está tomando la temperatura. La Clínica Mayo recomienda seguir los pasos descritos a continuación:
Si decide administrar a su bebé algún medicamento contra la fiebre consulte antes a su médico. Lea con atención la información sobre posología del prospecto. Si su hijo tiene más de un año y bebe mucho líquido, duerme bien y muestra un comportamiento normal, probablemente no será necesario darle ningún medicamento contra la fiebre.
Resfriado común y "moquera"
Si su bebé contrae un resfriado, los primeros síntomas que mostrará serán congestión y secreciones nasales. También puede presentar los siguientes síntomas:
- Mucosidad nasal con secreciones transparentes inicialmente que se van tornando más densas y de color amarillento o verdoso
- Febrícula
- Estornudos
- Tos
- Falta de apetito
- Irritabilidad
- Sueño inquieto
Tratamiento del resfriado
Si su hijo tiene un resfriado es importante que beba mucho líquido. También conviene humidificar el aire de la estancia. Por lo general, el sistema inmunitario del bebé logrará combatir el resfriado al cabo de 7-10 días.
No le dé nunca a su bebé medicamentos contra el resfriado sin consultar al médico ni dé nunca ácido acetilsalicílico a un niño con síntomas de resfriado.
Otitis
La otitis forma parte de las infecciones más comunes en bebés y niños pequeños. La necesidad de medicación dependerá del tipo de otitis.
Estos son algunos indicios de que su bebé puede tener otitis:
- Inquietud y aumento del llanto
- Fiebre
- Si su bebé acaba de pasar un resfriado
- Si el bebé se lleva las manos al oído en combinación con otros signos
- Diarrea y/o falta de apetito
- Salida de líquido amarillento o blanquecino del oído del bebé
- Olor desagradable procedente del oído
Tratamiento de la otitis
Si sospecha que su bebé tiene otitis, acuda al médico. El pediatra determinará la gravedad de la infección y establecerá el tratamiento.
Prevención de la otitis
Si su bebé es propenso a las otitis puede adoptar una serie de medidas para disminuir la probabilidad de que contraiga la infección.
- Evite exponer el bebé al humo del tabaco.
- Evite en lo posible dejar al bebé en compañía de grupos de niños muy numerosos; en dichas situaciones existe un riesgo más elevado de contraer resfriados e infecciones de las vías respiratorias altas que pueden derivar en otitis.
- Lávese bien las manos a menudo (utilice un gel higienizante de manos si no dispone de agua y jabón en ese momento).
- Mantenga al día el calendario de vacunas de su hijo.
Dermatitis del pañal
La dermatitis del pañal puede aparecer si el pañal está siempre mojado o si no se cambia con la debida frecuencia, si el bebé tiene diarrea o ingiere determinados alimentos, nutrientes o medicamentos, o si se utilizan braguitas de plástico para cubrir los pañales. El uso de determinados detergentes u otros productos también puede ser la causa. Se manifiesta por inflamación y enrojecimiento del culito del bebé.
Signos de la dermatitis del pañal
- Piel: enrojecida, hinchada y con aspecto irritado en las nalgas, los muslos y los genitales.
- Cambios de carácter: el bebé puede mostrarse incómodo e irritable o llorar durante el cambio de pañal o al lavar o tocar la zona afectada.
Tratamiento de la dermatitis del pañal en casa
- Cambie los pañales con frecuencia y utilice pañales de mayor tamaño para evitar rozaduras y favorecer la curación.
- Lave el culito del bebé con agua cada vez que le cambie el pañal. No utilice jabones, toallitas con alcohol ni perfume. Seque la piel dando toques leves con una toalla suave (no frote) y aplique una crema o una pomada para la dermatitis del pañal (su pediatra le puede recomendar una) antes de poner el pañal limpio. Se desaconseja el uso de polvos de talco para tratar la dermatitis del pañal porque pueden irritar los pulmones del bebé.
- Deje al bebé sin pañal tanto tiempo como sea posible para que la zona afectada se seque por completo y empiece a curarse. Puede tender al bebé en una toalla grande y dejar que juegue un rato con el culito al aire.
- Una vez curada la dermatitis, es recomendable aplicar regularmente una pomada que sirva de barrera para la humedad y mantenga la piel de su bebé sana y alejada de irritaciones.
- Lávese siempre las manos a conciencia después de cambiar un pañal.
Cuándo hay que consultar al médico
Consulte a su pediatra si la dermatitis no mejora al cabo de unos días o si el niño presenta además fiebre, vesículas o supuración y si la dermatitis se extiende más allá de la zona del pañal. En algunos casos la dermatitis del pañal puede infectarse y requerir tratamiento farmacológico.
Si la dermatitis no remite con las medidas habituales, su pediatra le puede recetar una pomada; si aun así persiste la dermatitis, es probable que le derive a un dermatólogo.
Costra láctea
"Costra láctea" es el término con el que se conoce comúnmente la dermatitis seborreica del lactante. Se trata de una afección muy común en recién nacidos. No es contagiosa y no suele provocar picor.
Signos de la costra láctea
- Descamación irregular o costras en el cuero cabelludo y a veces en las orejas, la nariz, los párpados o la ingle.
- Piel grasienta cubierta con escamas blanquecinas o amarillentas.
- Descamación en el cuero cabelludo
- Posible aparición de manchas rojas
Tratamiento de la costra láctea en casa
La costra láctea suele desaparecer por sí sola al cabo de unos meses.
- Puede lavar la cabeza del bebé a diario con un champú suave y cepillarla con cuidado con un cepillo suave o una manopla para desprender las escamas y eliminarlas.
- Si las escamas no se desprenden con el champú, intente frotar el cuero cabelludo del bebé con vaselina o aceite de vaselina. Déjela actuar durante unos minutos y, a continuación, lave con suavidad pero a fondo la cabeza del bebé con champú.
- También puede consultar al médico, que le puede recomendar un champú o una loción medicinales u otro tratamiento, como hidrocortisona en crema.
Cuándo hay que consultar al médico
Acuda al médico si la descamación se extiende a la cara o al cuerpo del bebé. Si los síntomas persisten después de varios meses es posible que el bebé haya contraído una tiña del cuero cabelludo, en cuyo caso el médico le recetará probablemente un champú antimicótico.
Milios
Los milios o acné miliar afectan principalmente a los recién nacidos y se manifiestan con pequeños granitos en las mejillas, el mentón o la nariz del bebé. Más de la mitad de los bebés presentan milios.
Signos de los milios
- Pequeños bultitos blancos en la mejilla, el mentón, la nariz o a veces en el tronco, brazos o piernas.
- Pequeños bultitos blancos en las encías o en el paladar del bebé denominados "perlas de Epstein".
Tratamiento de los milios en casa
Los milios suelen desaparecer de forma espontánea al cabo de unos meses. Sin embargo, puede ayudar a que la piel de su bebé se mantenga sana haciendo lo siguiente:
- Lave la cara del bebé con agua templada cada día. No restriegue los bultitos.
- Séquela dando toques leves con una toalla suave; no aplique lociones ni cremas.
Cuándo hay que consultar al médico
Si los milios no remiten al cabo de tres meses, consulte a su médico.
Acné neonatal
El acné neonatal afecta a la piel de los recién nacidos, preferentemente de la cara. Es muy común sobre todo en los niños varones y se suele presentar durante las primeras tres a cuatro semanas.
Signos del acné neonatal
- Aparición de granitos rojos o "espinillas" en las mejillas, el mentón o la frente del bebé.
- El aspecto del acné puede empeorar cuando el bebé llora o se pone nervioso.
Tratamiento del acné neonatal en el hogar
El acné neonatal suele desaparecer de forma espontánea al cabo de unas semanas. No requieren tratamiento. Sin embargo, puede asegurarse de que la piel de su bebé se mantiene limpia haciendo lo siguiente:
- Lave la cara del bebé con agua templada dos o tres veces al día. Puede utilizar un jabón hidratante muy suave un par de veces a la semana (no cada día). No frote ni restriegue los granitos; podría provocar una infección.
- Seque la carita del bebé dando toques leves con una toalla suave; no aplique lociones ni cremas.
Cuándo hay que consultar al médico
Si el acné neonatal no remite al cabo de tres meses o si parece que empeora, consulte a su médico. Probablemente le recomendará utilizar una pomada.
Eccema del lactante
El eccema es una afección muy común en lactantes. Se manifiesta con una inflamación de la piel que produce picor y en ocasiones afecta a niños con alergias o asma.
Signos del eccema
- Manchas rojizas con frecuencia en la parte posterior de los brazos o las rodillas
Tratamiento del eccema del lactante en el hogar
Solicite a su pediatra que le recomiende un producto adecuado para lubricar la piel del bebé. Puede tratarse de productos para el baño, cremas o pomadas. También ayuda evitar temperaturas extremas.
Cuándo hay que consultar al médico
Si los productos recomendados no mejoran el estado de la piel o si ésta parece infectada (más inflamada, caliente a la palpación o supura), consulte a su médico. Es posible que le recete antihistamínicos (medicamentos antialérgicos) para disminuir el picor. Éstos también provocan somnolencia, lo que puede ayudar a su bebé a dormir mejor si se encuentra incómodo o siente picor.
Seguridad alimentaria para su bebé
Para proteger a su bebé de una posible intoxicación alimentaria es importante adquirir hábitos que favorezcan la inocuidad de los alimentos. Los bebés y los niños pequeños son especialmente vulnerables a las enfermedades de origen alimentario, producidas a menudo por una manipulación insalubre. Dicha vulnerabilidad se debe a que su sistema inmunitario no ha alcanzado la madurez necesaria para combatir los gérmenes patógenos.
Biberones, tarritos y utensilios de cocina
- Siga las instrucciones del fabricante sobre la preparación del biberón antes de introducir en él la leche artificial o materna. Respete la fecha de caducidad de los envases de leche artificial.
- Antes de abrir un tarrito de comida infantil asegúrese de que el botón de seguridad no está levantado. Si la tapa del tarrito no hace "pop" al abrirla, no use el producto.
- No utilice los tarritos con el cristal resquebrajado o la tapa oxidada.
- No conserve el biberón en el frigorífico si el bebé no se lo ha terminado. Las bacterias patógenas procedentes de la boca del niño pueden proliferar en su interior a pesar de la conservación en frío.
- No le dé al niño la comida directamente del tarro y después lo meta en el frigorífico. La saliva de la cuchara puede contaminar la comida que ha quedado en el tarro.
- Lave la batidora, la licuadora, el robot de cocina y todos los utensilios que entren en contacto con la comida del bebé (incluido el abrelatas) con agua y jabón. Aclárelos bien después del lavado.
- Pregunte al pediatra sobre la conveniencia de esterilizar (hervir) los biberones y chupetes del bebé. Es probable que no sea necesario si el agua de su hogar es segura y, sobre todo, si los lava en el lavavajillas.

