Intoxicación alimentaria

Descubra cómo se propagan los gérmenes en la cocina y cómo evitar intoxicaciones alimentarias siguiendo unas simples normas de limpieza y desinfección.

Campylobacter

Tipo de germen: bacteria

Este agente patógeno de origen alimentario puede provocar diarrea (a veces sanguinolenta), cólicos, náuseas, vómitos, dolor abdominal y fiebre. La enfermedad suele durar una semana y, aunque la mayoría de los pacientes se recupera sin necesidad de tratamiento, puede poner en peligro la vida de personas inmunodeprimidas.

  • Vías de transmisión: por consumo de carne de ave cruda o poco cocida o por contaminación cruzada a través de otros alimentos. También está presente en la leche no pasteurizada y en aguas contaminadas. Los niños pueden contagiarse al tocar envases donde hay carne de ave cruda (p. ej. en el supermercado).
  • Prevención: tome medidas para manipular los alimentos de forma segura; lávese bien las manos antes y después de manipular alimentos y después de usar el baño. No consuma leche no pasteurizada ni agua sin tratar. Cuando cocine carne de ave, cuézala hasta que alcance una temperatura interna de 74ºC. Evite la contaminación cruzada en la cocina limpiando los utensilios inmediatamente después de que hayan tocado carne cruda y desinfectando y limpiando a menudo las superficies y los utensilios.

Clostridium

Tipo de germen: bacteria

Existen tres especies de Clostridium que causan enfermedades.

Clostridium difficile: provoca fiebre, falta de apetito y dolor abdominal y a la palpación. Estos síntomas pueden evolucionar a procesos más graves como colitis. La infección se suele tratar con antibióticos. Las personas mayores, las personas hospitalizadas y las personas con enfermedades que requieren un uso prolongado de antibióticos son las que corren más riesgo de contraer esta enfermedad.

  • Vías de transmisión: por contacto directo con superficies que han sido contaminadas con materia fecal.
  • Prevención: si tiene una infección por C. difficile lávese bien las manos después de usar el baño y antes de comer y limpie a fondo las superficies de la cocina y del baño para evitar el contagio a personas de riesgo. Desinfecte las superficies con un tapón de lejía diluida en 10 litros de agua.

Clostridium botulinum: esta bacteria produce una toxina que causa una enfermedad muy poco frecuente pero potencialmente mortal, caracterizada por la aparición de parálisis. Existen tres tipos principales de botulismo: botulismo alimentario, de las heridas e infantil.

  • Causas: el botulismo alimentario aparece por el consumo de alimentos que contienen la toxina botulínica (generalmente conservas hechas en casa contaminadas). El botulismo de las heridas lo provoca la toxina generada por una herida infectada, y el botulismo infantil se produce por la ingestión de esporas de la bacteria botulínica, que crece en el intestino y libera la toxina. Las esporas se pueden encontrar en la tierra y en determinados alimentos (como la miel).
  • Prevención: adopte medidas estrictas de higiene para reducir la contaminación de los alimentos cuando haga conservas en casa; consulte a las autoridades sanitarias. Para prevenir el botulismo de las heridas, hay que recibir atención médica inmediata si se tiene una herida infectada y no inyectarse drogas ilegales. No dé nunca miel a niños menores de un año.

Clostridium perfringens: esta bacteria ocupa el tercer lugar en la lista de causas principales de intoxicación alimentaria. Algunos de los síntomas son dolor abdominal, diarrea y posibles náuseas y vómitos. Estos síntomas pueden agravarse en los pacientes de riesgo.

  • Vías de transmisión: consumo de carne poco cocida o carne de ave no refrigerada.
  • Prevención: cocine la carne roja y la carne de ave hasta que alcance una temperatura interna segura; no tarde más de 2 horas en poner los alimentos en el frigorífico.

Escherichia Coli (E.coli)

Tipo de germen: bacteria

La Escherichia coli (E. coli) es una bacteria de origen alimentario que puede producir una toxina potencialmente mortal. La mayoría de cepas de E. coli se encuentran en el intestino humano, intervienen en la digestión y producen vitamina K. Sin embargo, algunas cepas pueden provocar enfermedades graves.

Los síntomas que provoca incluyen cólicos, diarrea (sanguinolenta o no) y náuseas. También puede provocar insuficiencia renal potencialmente mortal en niños pequeños, ancianos y personas inmunodeprimidas.

  • Vías de transmisión: carne de cerdo o de vacuno poco hecha, alimentos crudos, leche o zumo no pasteurizado y aguas contaminadas (como el agua de una piscina contaminada por un pañal sucio). También se puede transmitir de una persona a otra por contacto directo.
  • Prevención: lávese bien las manos después de ir al baño o de cambiar pañales y después de haber estado en contacto con animales de granja o de zoo. Limpie y desinfecte bien las superficies y los utensilios que hayan estado en contacto con carne cruda. Cocine la carne hasta que alcance una temperatura interna segura y no consuma leche ni zumos de frutas no pasteurizados. No trague agua de piscinas públicas ni de piscinas infantiles, lagos artificiales, estanques ni riachuelos.

Giardia

Tipo de germen: parásito

La Giardia intestinalis, Giardia lamblia o Giardia duodenal es el parásito que provoca la giardiasis y está presente en superficies, tierra, alimentos o agua que han sido contaminados por las heces de humanos o animales infectados. Es muy contagioso y puede sobrevivir en el agua durante meses. Algunos de los síntomas que provoca son diarrea, flatulencia, dolor de estómago, náuseas y heces grasientas. Los síntomas pueden provocar deshidratación o pérdida de peso.

Aunque cualquier persona puede sufrir una infección por giardia, los niños pequeños (sobre todo si van a la guardería) y las mujeres embarazadas corren un riesgo mayor de deshidratación y deben tomar mucho líquido mientras dure la enfermedad. La infección puede tratarse con fármacos recetados por el médico.

  • Vías de transmisión: superficies contaminadas (superficies del baño, cambiadores, contenedores de pañales o juguetes), agua o hielo contaminados (procedente de lagos poco profundos, riachuelos o pozos sin mantenimiento), agua de piscinas, jacuzzis, lagos artificiales u otras aguas recreativas, alimentos crudos contaminados, contacto directo entre personas.
  • Prevención: lávese bien las manos después de ir al baño y antes de comer o de manipular alimentos. No se bañe en piscinas ni otras aguas recreativas si tiene diarrea; no se bañe en dichas instalaciones hasta después de una semana de haberse curado; evite el contacto con el recto o las deposiciones de una persona infectada. No beba agua sin tratar (ni tome helados hechos con esa agua). Dúchese con agua y jabón antes de bañarse en piscinas o aguas recreativas y cuide la higiene del agua llevando a los niños al baño a menudo y cambiando los pañales lejos de la zona de baño.

Listeria monocytogenes

Tipo de germen: bacteria

La Listeria monocytogenes provoca listeriosis, un tipo de intoxicación alimentaria que puede provocar enfermedades graves a las personas mayores, personas inmunodeprimidas y mujeres embarazadas. A diferencia de la mayoría de bacterias de origen alimentario, la listeria puede proliferar a bajas temperaturas (como las del frigorífico). Los síntomas de la listeriosis incluyen fiebre, dolor de cabeza, cansancio, dolor muscular, náuseas, vómitos, diarrea, confusión y pérdida de equilibrio. En mujeres embarazadas infectadas los síntomas pueden ser leves y similares a los de la gripe; no obstante, la infección durante el embarazo puede provocar aborto, muerte neonatal, parto prematuro o infección del neonato. La listeriosis en mujeres embarazadas y en neonatos se puede tratar con antibióticos.

  • Vías de transmisión: por consumo de platos preparados, fránkfurts y fiambres contaminados; por contaminación cruzada a través de superficies, incluidos trapos de cocina y estropajos; por contacto con alimentos contaminados. Las mujeres embarazadas pueden transmitir la listeriosis al feto sin saberlo.
  • Prevención: lávese las manos y friegue los cuchillos y las tablas de cortar después de haber manipulado alimentos crudos. Mantenga la carne cruda alejada de las verduras y de los alimentos precocinados. Cocine la carne roja hasta que alcance una temperatura interna segura y lave bien las verduras. Limpie cualquier resto o salpicadura de la nevera y desinfecte las superficies a menudo. Evite los productos lácteos no pasteurizados. No tarde en consumir los alimentos precocinados. Si está embarazada o forma parte de otros grupos de riesgo no consuma queso no pasteurizado, patés ni marisco ahumado ni coma fránkfurts ni fiambres a menos que hayan sido recalentados hasta que salga vapor.

Salmonella (Enteritidis y Typhimurium)

Tipo de germen: bacteria

La Salmonella provoca salmonelosis. Existen 2.000 tipos de Salmonella; la mayoría habitan en el intestino de las aves y de otros animales. Desde hace más de 100 años la Salmonella es una causa frecuente de infección de origen alimentario. La Salmonella enteritidis es conocida por su capacidad de infectar huevos no eclosionados (transmitida por la gallina). La Salmonella typhimurium es una cepa virulenta resistente a muchos antibióticos.

Los síntomas de la salmonelosis incluyen diarrea, fiebre y cólicos. Aunque muchos pacientes se recuperan sin necesidad de tratamiento, en personas de riesgo los síntomas pueden ser muy graves y hacer necesario un ingreso hospitalario. En dichos pacientes de riesgo (incluidos ancianos, bebés y personas inmunodeprimidas) la infección podría llegar a pasar a la sangre y a otras partes del cuerpo y debe tratarse con antibióticos.

  • Vías de transmisión: por consumo de carnes o huevos crudos o poco cocidos; por consumo de productos lácteos contaminados. La Salmonella también se puede contagiar por contaminación cruzada a través de las manos, de los utensilios y de las superficies en las que se manipulan alimentos. Por ejemplo: si se corta pollo crudo contaminado con Salmonella en una tabla de cortar y a continuación dicha tabla se usa para trocear verduras para una ensalada, la bacteria contaminará la ensalada.
  • Prevención: cocine la carne y los huevos hasta que alcancen una temperatura interna segura, en especial si cocina para una persona de riesgo. Lávese las manos y limpie y desinfecte en seguida las superficies y los utensilios que hayan estado en contacto con carne cruda o huevos. Evite el contacto (directo o indirecto) de las personas de riesgo con reptiles, dado que son portadores de esta bacteria.